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¿Cómo acelerar tu recuperación después de una cirugía?

Por:
ANA MILENA PEREZ HERRON
Nutricionista Dietista Universidad de Antioquia.
Master en estudios Biológicos y naturistas.
Especialista en Fitoterapia y homeopatía. Universidad de León, España.

Cuando decidimos someternos a una cirugía, ya sea por orden médica o porque queremos cambiar alguna parte de nuestro cuerpo por medio de cirugía plástica debemos tomar algunas medidas que nos pueden ayudar a minimizar los efectos secundarios. Estas medidas deben ser aplicadas antes y después de la intervención.
Alrededor de la alimentación y de los hábitos de vida hay muchos mitos que pueden tergiversar lo que el profesional de la salud, ya sea tu médico o tu nutricionista quieren transmitir y pueden poner los resultados de tu cirugía en peligro, por esto es muy importante siempre consultar a un experto.
Aquí te damos algunas pautas de alimentación con las que puedes disminuir la probabilidad de efectos adversos, minimizar el dolor, la inflamación e incluso mejorar la velocidad de la cicatrización.

Antes de la cirugía:
Lo más aconsejable es cambiar cualquier habito de vida que no sea en pro de la salud, es decir, si fumas, tomas licor o eres una persona sedentaria debes considerar renunciar a estos hábitos, ya que tu organismo va a estar sometido a un impacto importante y debe estar en óptimas condiciones para que la recuperación sea más rápida y sin complicaciones.
En cuanto a la alimentación, se recomienda adoptar una dieta antiinflamatoria o alcalina por lo menos por un mes antes de someterse a la intervención quirúrgica a manera de desintoxicación o remoción de toxinas acumuladas en tu organismo,
Pero, ¿qué es una dieta alcalina?
Es un tipo de alimentación que evita o restringe cualquier alimento que pueda promover la inflamación en el organismo como son:

  • Alimentos fritos
  • Carnes rojas y mariscos
  • Embutidos
  • Harinas refinadas
  • Azúcar blanco
  • Bebidas gaseosas, alcohólicas y azucaradas
  • Productos de panadería o pastelería industrial
  • Grasas hidrogenadas
  • Alimentos que contengan aditivos, conservantes, saborizantes y colorantes, endulzantes artificiales.

Evitando este tipo de productos al máximo le estamos dando un descanso a nuestro organismo, ya que este tipo de alimentos pueden acidificar nuestro cuerpo y promover la inflamación, lo que nos estaría produciendo un gasto de energía innecesario tratando de reparar el daño causado en lugar de reservar esa energía para una mejor recuperación después de la cirugía.
Para acompañar este proceso de limpieza, estarían indicados ciertos suplementos fitoterapéuticos como un batido verde que aporte adecuada cantidad de vitaminas y minerales, además de sustancias alcalinizantes.

Una receta fácil, rápida y deliciosa es la siguiente:

1 tallo de apio desvenado
1 rodaja de piña
¼ de cidra previamente desaguada
El zumo de medio limón
Agua suficiente
1 pizca de cúrcuma.

Se licua y se toma sin colar. Lo ideal es consumirlo en ayunas.

Antes de la cirugía hay que tener especial cuidado con los suplementos vitamínicos o herbolarios que estemos consumiendo ya que algunos pueden aumentar el riesgo de hemorragias y/o interferencias con la anestesia. Estos se deben evitar:

  • Efedra o efedrina
  • Ajo
  • Ginkgo biloba
  • Ginseng
  • Hipérico

En el post operatorio

Después de la cirugía el objetivo es la recuperación, debemos asegurarnos que nuestro organismo tenga los sustratos necesarios y suficientes para que esta se dé de la manera más rápida minimizando los efectos secundarios.

Lo principal entonces es la alimentación, los primeros días debe ser suave sin muchos condimentos y con poca grasa. Se debe aumentar el consumo de líquidos desde el primer momento porque de esta manera ayudamos al organismo a depurar la anestesia y medicamentos que nos hayan formulado.

A partir del tercer día podemos ingerir alimentos más sólidos. Con mayor aporte de proteína, ya que este macronutriente es el que nos va a ayudar con el proceso de cicatrización y en la formación de tejido nuevo.

Hay suplementos multivitamínicos y de origen natural que están indicados, puesto que aceleran los procesos de recuperación como lo son:

El Árnica Montana:

El árnica montana es de origen natural, no tiene contraindicaciones por lo cual es adecuado consumirlo antes, durante y después de la cirugía. El árnica tiene grandes propiedades antinflamatorias, por consiguiente, mejora el dolor y el edema o hinchazón y hace más llevadera la recuperación.

Es indicado empezar el tratamiento con árnica en su forma homeopática 9CH así, 3 glóbulos sublinguales 3 veces al día. Por lo menos dos semanas antes de la intervención y continuarla hasta por los siguientes 2 meses o según indicación médica.

El árnica también está disponible en crema o gel lo que resulta muy apropiado para aplicar sobre las áreas afectadas con hematomas.

Fibra:

Es muy probable que, debido a la anestesia y a la quietud, el tránsito intestinal sea más lento, es por esto que una vez se tolere la alimentación sólida se debe incrementar el consumo de fibra por medio de frutas y vegetales crudos. Si el estreñimiento continúa por más de 2 días, es recomendable un módulo de fibra soluble, siendo el más indicado el Psyllium que se consigue en cualquier tienda de productos naturales. Se debe mezclar 1 cucharada sopera en jugo o agua y consumir abundante líquido durante el día.

Vitamina C:

La vitamina C interviene en los procesos de regeneración de tejido y de modulación de la inflamación. Viene en cápsulas, pastillas y masticables. La dosis puede variar entre 500mg a 6000mg, según orden médica o del nutricionista.

Podemos además apoyarnos en batidos reconstituyentes utilizando alimentos y productos naturales para mejorar nuestro estado nutricional y estar en óptimas condiciones de salud.

Esta receta es deliciosa y muy fácil de preparar

  • Jugo de naranja recién exprimido
  • 1 cucharada de miel de abejas
  • 1 cucharada de polen
  • 1 cucharadita de levadura roja o de cerveza
  • Canela al gusto
  • Jengibre y cúrcuma al gusto

Se mezcla y se toma en ayunas o entre las comidas.

Espero que estos consejos sean muy útiles y los pongan en práctica, recuerden que siempre deben consultar con un especialista para obtener información y atención personalizada que procure nuestro bienestar.

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